El Colegio

Visión

La motivación y la acción,  pueden dar a conocer el sueño Marista. La esencia consiste en compartir y realizar la tarea de María a su estilo, como iglesia naciente donde todos asumimos el papel de ella con humildad, sencillez y modestia plantando así, la semilla de la fe. Iniciando a nuestros alumnos y alumnas en el amor por saber y el gusto por aprender para mejorar el éxito escolar; propiciando el descubrimiento de la vocación y de su respuesta desde el Evangelio; formando un espíritu de solidaridad como exigencia de justicia ante los problemas de nuestro mundo.

Consiguiendo la total implicación en esta educación integral de todos los agentes de la Comunidad Educativa: profesores, catequistas, monitores, entrenadores, personal de servicio, padres, madres y antiguos alumnos y alumnas.

La existencia de múltiples  concepciones del hombre y de la vida provoca una diversidad de propuestas educativas. Dentro del respeto a las leyes que regulan los derechos y libertades en esta materia, el Colegio hace público el modelo educativo que ofrece las familias y a la sociedad. La labor educativa es una de las tareas más importantes y al mismo tiempo “insustituible y urgente”, en Venezuela.

Considerar la educación como un factor básico y decisivo para liberar a un pueblo de toda servidumbre.

Conceder plena vigencia al pensamiento de Pablo VI: “como educadores cristianos estáis en primera línea entre quienes preparan el porvenir de la Sociedad y la iglesia; trabajáis en los cimientos del edificio de la persona humana”.

Aceptar ser solidarios con todo el esfuerzo educativo que tienda a liberar a nuestros pueblos; y reafirmar la actitud de servicio a través de la educación.

Los Hermanos maristas entienden la educación como un servicio prestado a la persona humana con el fin de que encuentre su propio camino, realizándose plenamente como persona, en orden a su fin último y en beneficio de la sociedad, de la cual es miembro.

Misión

El Colegio Nuestra Señora de Chiquinquirá  es una obra educativa Marista para niños, niñas y adolescentes, cuya misión es ofrecer una formación integral; ya que como comunidad cristiana Marista estamos llamados a construir el Reino de Dios en tiempos difíciles; para lograr:

“FORMAR BUENOS CRISTIANOS Y BUENOS CIUDADANOS”

La Educación, en su sentido más amplio, el marco de evangelización: en escuelas, en programas sociales y pastorales, y en encuentros informales. En todos ellos se ofrece una educación integral, sustentada en la visión cristiana del desarrollo personal y humano.
Con la cooperación activa de los jóvenes, se buscan formas creativas para:
•    Desarrollar su autoestima y su capacidad para orientar sus vidas.
•    Proporcionar una educación para el cuerpo, la mente y el corazón, adecuada a la edad, talento personal, necesidades y contexto social de cada uno.
•    Animarles a que cuides de los demás y de la creación de Dios.
•    Educarles para que sean agentes de cambio social, y trabajen a favor de una mayor justicia para todos los ciudadanos, y para que tomen conciencia de la interdependencia de las naciones.
•    Alimentar su fe u compromiso como discípulos de Jesús y apóstoles para otros jóvenes.
•    Despertar en ellos un espíritu crítico y ayudarles a tomar decisiones basadas en los valores del Evangelio.
El estilo educativo Marista se fundamenta en una visión verdaderamente integral de la educación, que busca conscientemente comunicar valores.

Orientar a los jóvenes para que adopten la sencillez como un valor para sus propias vidas, animándoles a ser ellos mismos en cada situación, a ser abiertos y sinceros, y fuertes en sus convicciones.

En el marco escolar, el amor al trabajo exige una preparación cuidadosa de las clases y actividades educativas: corrección de las tareas y de los proyectos de los alumnos, planificación y evaluación de los programas, y apoyo complementario para aquellos que presenten cualquier tipo de dificultad. Ello supone iniciativa y decisión para encontrar respuestas creativas a las necesidades de los jóvenes.

La Escuela Marista es un lugar de aprendizaje, de vida, de evangelización. Como escuela, enseña a los alumnos “a aprender a conocer, a hacer, a vivir juntos, a ser”. Como Escuela Católica, es un lugar de comunidad en el cual se vive y transmite la fe, la esperanza y el amor, y en el que los alumnos aprenden progresivamente a armonizar fe, cultura y vida. Como Escuela de tradición Marista, adopta el principio de Marcelino de educar a los niños y jóvenes a la manera de María.

Formar una comunidad educativa entre el profesorado, los padres y el personal no docente, buscando la ayuda mutua en la funciones complementarias.

Los alumnos son el centro de interés en todo lo que concierne a la organización y a la vida escolar. Se les ayuda a adquirir conocimientos, a desarrollar sus capacidades y crecer en valores a través del descubrimiento de la naturaleza, de los demás, de sí mismos y de Dios.

Determinar programas educativos, contenidos curriculares y métodos de enseñanza. Intentando satisfacer las aspiraciones de los alumnos y las expectativas de los padres en lo que se refiere a la elección de estudios, las posibilidades universitarias y la cualificación profesional, a través de asesoría externa asegurándonos que la educación que ofrecemos es social y culturalmente relevante a largo plazo.

Utilización de métodos de enseñanza que favorecen la participación activa, en lugar del aprendizaje mecánico. Fomentando la expresión personal de los alumnos mediante proyectos culturales, literarios, artísticos, científicos, técnicos y comerciales. Con la posibilidad de realizar prácticas en lugares de trabajo del entorno.

La participación y creatividad en el proceso de aprendizaje, ayudando a los estudiantes a tener confianza en sí mismos. Desarrollando conocimientos, y enseñarles también, a aprender a trabajar en equipo, a comunicarse y a aceptar responsabilidades.

La educación verdaderamente integral, incluyendo el estudio medio ambiental y la educación física y de la salud en el aprendizaje de los alumnos. Así mismo, las actividades deportivas para desarrollar destreza y coordinación corporal y la formación de la personalidad, la disciplina, el reconocimiento de las propias  limitaciones, la aceptación del fracaso y el deseo de superarse.

La formación de los alumnos para el uso de medios modernos de comunicación social, tales como la prensa, la televisión, el cine y la tecnología informática.


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