Marcelino

Marcelino Champagnat - 1789-1840

La Congregación de los Hermanos Maristas surge en Francia como una idea de MARCELINO CHAMPAGNAT,  quien nace en la aldea de Rosey, Parroquia de Marlhes, en la región montañosa de Lyon, Francia, el 20 de mayo de 1789. Él y su familia conviven con la Revolución Francesa. Tuvo 9 hermanos y su educación tuvo la influencia de su padre, hombre justo, de carácter fuerte, empleado público que trabajaba para la revolución; de su madre, mujer de su casa con fuertes convicciones cristianas; y de su tía, religiosa, mujer que buscaba inculcarle la formación cristiana y el amor a los semejantes. Todas estas personas le dan base a lo que resulta ser Marcelino Champagnat, hombre fuerte de carácter, trabajador incansable de alma y corazón sensible atento a las realidades que lo rodean, pragmático. Hombre que como su padre buscaba  la justicia desde el punto de vista de Dios y de los hombres.

Marcelino, revolucionario, pero en otro orden de cosas, de los que no estaban contentos con el hambre, la miseria, la ignorancia de la ciencia y de Dios en niños y jóvenes y puso su vida, como “revolucionario de los buenos” a disposición, para librar la batalla contra dicha hambre, miseria e ignorancia.

Marcelino Champagnat, fue un sacerdote dedicado totalmente a la educación cristiana. Comprende que es la escuela el medio más eficaz para lograr “buenos cristianos y virtuosos ciudadanos”.

Inspirado en su devoción a  la  VIRGEN MARÍA funda la Congregación de los Hermanos Maristas el 2 de enero de 1817.

La obra de Marcelino Champagnat abarca: Escuelas, Colegios, Universidades, en 78 naciones de los cinco continentes, con 869 Colegios, más de 500.000 alumnos, 8.000 Hermanos y miles de Profesores que colaboran con los Hermanos.

El campo misionero ocupa lugar primordial en la Institución Marista. En la actualidad trabajan en Misiones 1.020 Hermanos, de los cuales 400 son autóctonos; 551 en África, 100 en Oceanía, 291 en Asia, 78 en América. Dirigen en las Misiones 142 Escuelas y Colegios, e imparten la instrucción y la educación a 87.580 alumnos.

Marcelino, cuando ve a niños y jóvenes sin educación ni catecismo, exclama: “Necesitamos hermanos”. El 2 de enero de 1817 inicia con dos jóvenes el proyecto del Instituto de los hermanitos de María.

El papa Juan Pablo II canoniza a Marcelino el 18 de abril de 1999 en la plaza San Pedro del Vaticano y le reconoce como santo de la Iglesia universal.

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